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La lluvia y las ráfagas de vientos de Beryl son la mayor preocupación del Gobierno, ante la fragilidad de la AEE y las residencias con toldos azules

El gobernador reiteró el domingo la determinación de que los empleados públicos que no trabajen en la emergencia no tienen que reportarse a trabajar el lunes, ante el paso cercano de la onda tropical Beryl por la Isla.

“He escuchado a algunos compañeros criticar las decisiones. Yo asumo la responsabilidad por las decisiones que yo tomo. En este caso, yo estoy velando por el bienestar de los puertorriqueños y asegurándome que estén en una posición segura. Esto no son solo unas lluvias. El que diga eso está tratando de confundir. Esto es un evento, que aunque no es un huracán ni una tormenta sigue siendo una onda y sigue trayendo además de lluvia, vientos y ráfagas que pueden ser problemáticas”, dijo Rosselló Nevares en conferencia de prensa.

En cuanto al servicio de energía eléctrica, la preocupación principal es la falta de redundancia, lo cual provocará una mayor cantidad de apagones.

“Es difícil predecir que es lo que va a ocurrir. Si esto hubiera sido un huracán categoría uno o algo por el estilo, estaríamos anticipando una devastación mayor del sistema, pero no lo es.  Va a haber varios factores. Se espera que en la montaña va a haber ráfagas. Si tenemos mala suerte, estas ráfagas van a impactar la transmisión, que pudiera tener un impacto en el resto de Puerto Rico”.

Rosselló Nevares expresó que al momento los alcaldes han solicitado la apertura de 24 refugios en distintos puntos de la Isla.

“Hay preocupación de los alcaldes, sobretodo en el área de la montaña. Hemos tomado una previsión para proveerle combustible a los alcaldes a través de la Administración de Servicios Generales y estaremos pendientes y vigilantes para ver cómo vamos a responder”, sostuvo el gobernador.

Por su parte, el meteorólogo Ernesto Morales hizo un llamado a mantener la vigilancia de este fenómeno atmosférico.

“El sistema viene, no bajen la guardia. Necesitamos prepararnos para los vientos que vienen en forma de ráfagas”, expresó  Morales.

“No quiero decir que será una simple onda porque no lo es. Es una onda que fue huracán y por mucho tiempo fue tormenta tropical. Por lo tanto, esta es una onda fuerte que promete entre dos a cuatro pulgadas generalizadas a través de todo Puerto Rico y podemos experimentar cantidades mayores en áreas aisladas en la Isla. Los impactos principales van a ser la lluvia, los vientos sostenidos entre 25 millas y en forma de ráfaga podríamos experimentar 50 millas por hora. Además, este fenómeno va a generar condiciones marítimas peligrosas, por lo tanto, se ha emitido una advertencia para pequeñas embarcaciones en la costa sureste de Puerto Rico hasta las 6 de la tarde del lunes”, añadió.

El Servicio Nacional de Meteorología (SNM) emitió una vigilancia de inundaciones para todo Puerto Rico desde la noche del domingo y el lunes.

De otra parte, el Centro Nacional de Huracanes ubicó en su informe de las cinco de la tarde al remanente de Beryl en la latitud 15.2 grados norte, longitud 60.3 grados oeste. Se encuentra a unas 70 millas al este sureste de la isla de Martinica. Sus vientos máximos sostenidos son de 45 millas por hora. Se mueve de oeste a noroeste a 26 millas por hora.

Sus vientos máximos sostenidos son de 45 millas por hora. Se mueve de oeste a noroeste a 26 millas por hora.