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Sector privado presenta propuestas para vencer el impacto económico del COVID-19

Jueves, 23 de abril de 2020- El cierre del comercio en Puerto Rico desde el 15 de marzo ha creado un impacto sin precedentes en la economía puertorriqueña. Es vital ver en este escenario el rol que tiene el sector privado en el que genera un 94.3% del valor de la actividad productiva. El gobierno, por su parte, representa el 5.7% de la generación de la actividad económica. Así las cosas, de cada dólar que produce la economía de Puerto Rico, 94 centavos los produce el sector privado, mientras, el gobierno produce 6 centavos. Entonces, ya transcurridas seis semanas desde el inicio del cierre, ¿qué sucede? La empresa privada no está produciendo y, por tanto, no genera para hacer viable el movimiento de la economía.

Esta situación lleva a mover la industria local a un empuje económico con carácter de inmediatez. Ante esta realidad, el Movimiento por una Economía Saludable ha formulado una serie de recomendaciones dirigidas a encaminar la reapertura de la economía siguiendo los protocolos y medidas de seguridad necesarios.

“Un cierre de dos semanas para prevenir un colapso en el sistema de salud es algo que la mayoría de los negocios pueden manejar. Pero mantener las restricciones por más de seis semanas va a obligar a la quiebra y al fracaso a la mayoría de los negocios y empleos en Puerto Rico. El colapso económico será devastador. El sistema de salud tiene amplia capacidad. Es hora de producir”, dijo Federico “Friedel” Stubbe, Chairman de Prisa Group, uno de los fundadores y portavoces de este movimiento de empresarios y ciudadanos.

Al momento se estima que 300,000 personas están sin trabajo temporalmente en la industria privada, lo que traduce a que 45% de los empleados del sector privado está afectado. De estos, un aproximado de 170,000 ya ha solicitado los beneficios por desempleo. Viendo el efecto en números, estimados de Inteligencia Económica, Inc. apuntan a que al extenderse el toque de queda hasta el 3 de mayo, el impacto económico directo de la crisis ascendería a $8,400

millones. De extenderse hasta el 31 de mayo, el impacto podría llegar a $12,100 millones. Los sectores comerciales más fuertemente afectados incluyen: bienes raíces, ventas al detal, manufactura, turismo y entretenimiento, autos y salud.

Otro punto relevante es el impacto que tendría en la población local la falta de ayudas federales que recibe Puerto Rico ya que pudieran verse en riesgo en un futuro cercano. Esta situación tendría un impacto para un 45% de las familias que depende de algún tipo de ayuda como Medicaid, PAN y Vivienda Pública.

La situación económica que llega como resultado de COVID-19 trae consigo los siguientes riesgos principales: la parálisis del sector privado, la insolvencia de los hogares, el colapso fiscal del gobierno y la posibilidad de que agrave la depresión económica. Con este escenario presente, los portavoces de Movimiento por una Economía Saludable han propuesto un programa denominado Protegiendo la Salud y la Producción con los siguientes puntos:

· Tenemos que entender que el público y las empresas son inteligentes y han aprendido. Los mercados son eficientes. Tanto los trabajadores como los clientes no saldrán a la calle hasta que no se sientan cómodos con la solución que se les ofrece.

· Los empresarios puertorriqueños son tan buenos como los mejores del mundo. Tienen la capacidad y necesidad de desarrollar protocolos que protejan la salud, tanto del cliente como de sus trabajadores.

· Cada industria presenta su protocolo que se adapte a sus circunstancias y necesidades. En un mercado libre los clientes deciden.

· El gobierno debe confiar y contar más en la capacidad de sus líderes empresariales, trabajadores y clientes. Le va a dar mucha más fuerza a la solución.

· Controlemos nuestros miedos y trabajemos juntos, gobierno y empresa para perseguir la solución de una mejor vida.

“La crisis actual representa un riesgo general del cuál será difícil salir si no se implementan soluciones abarcadoras y estrategias bien fundamentadas. El conocimiento y participación del sector privado serán fundamentales para complementar los esfuerzos del gobierno en la reapertura de la economía. Es momento de repensar como atenderemos las necesidades de nuestros negocios para dirigir una acción efectiva y productiva de beneficio para todos”, indicó Gustavo Vélez, economista y portavoz del grupo.

“Sería un grave error, pensar nuevamente que los fondos federales serán la tabla de salvación de Puerto Rico y su economía. El gobierno federal ha aumentado a niveles históricos su déficit y

deuda, por ende, nadie puede garantizar la permanencia de los fondos federales que recibe actualmente la Isla. Hay que movernos y demostrarle al gobierno de Trump que podemos producir como el resto de los 50 estados”, agregó Vélez.

El grupo hace un llamado a que los líderes gubernamentales confíen en la capacidad de la industria privada a pensar en ideas innovadoras y ofrecer alternativas que ayuden a construir un programa de soluciones efectivas para salir airosos, que lleve a su vez, a construir una estrategia de desarrollo a largo plazo. Esta estrategia debe estar dirigida a no depender tanto de fondos federales y buscar fuentes recurrentes de inversión y producción. Ante todo, es de vital importancia y acción urgente el viabilizar la permanencia de los 273,000 empleos de la empresa privada y los 60,000 del gobierno que están en riesgo de perderse.

La iniciativa contará con el apoyo de una campaña informativa en redes y medios principales dirigida a concienciar y levantar bandera de la relevancia que cobra el reabrir la industria privada con sus debidos protocolos para beneficio de la salud financiera de la familia puertorriqueña.